Santuario de Covadonga
Covadonga - Cangas de Onís
En dirección a los Lagos de Covadonga y sumergidos entre los árboles que rodean la montaña, el Santuario y la Santa Cueva salen de las rocas y dan la sensación de ser lo que son: algo místico.

Llegar a Covadonga
La manera de llegar suele ser en coche aunque hay gente que lo hace andando desde Cangas de Onís (12 km) o desde Intriago (menos de 5km).
Un poco después de abandonar la carretera principal y cuando aún no llevamos mucho de cuesta, ya aparecen los carteles de aparcamiento, a los que hay que hacer caso porque dependiendo de la fecha en que visitemos Covadonga, puede llegar a haber mucha gente.
Se sube por unas escaleras que hay rodeando la cascada de la fuente que está debajo de la Santina y que no siempre tiene agua. Poco a poco comienza a llegar hasta nosotros, la música y las oraciones de la gente que en peregrinación se acercan hasta el lugar por la devoción a la virgen.
A través de un túnel se accede a la parte superior del complejo, situada a la derecha de Santa Cueva y que es donde se encuentran las demás dependencias de Covadonga como son El Santuario de Nuestra Señora, la colegiata de San Fernando o la escolanía del Santuario entre otras cosas. Se puede subir por la parte de la derecha también.

Covadonga y Don Pelayo
Allá por los años 700 anduvo Don Pelayo, primer rey de Asturias, por estas tierras de Picos de Europa.
Dicen que era natural de Cangas de Onís, y que se empezó a dar culto a la santina de Covadonga porque él y sus amigos se olvidaron aquí la imagen de la virgen, lugar donde habrían estado escondidos para protegerse de los musulmanes. Los cuentos y leyenda han hechos el resto del trabajo.
Rutas desde Covadonga
Si os gustan las rutas, hay 2 que parte de Covadonga:
La Ruta de La Reconquista que esta señalizada como GR-202 y la de Orandi de pequeño recorrido.
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