Espinama
Espinama es uno de esos pueblos de Picos de Europa que no podemos dejar de ver en la zona de Potes.

Subiendo hacia el Teleférico de Fuente Dé, desde Potes, nos encontramos con un pueblo muy bien conservado lleno de Casonas y un riachuelo, reguero que pasa por el medio.
Tiene mucho turismo por la gente que va hacia Áliva y a
Fuente Dé, sobre todo en épocas en la que el turismo tiene más demanda.
Turismo rural
En el pueblo hay numerosos alojamientos rurales y hoteles, así como restaurantes. Si vais en época de vacaciones o puentes, es mejor que hagáis una reserva para comer o dormir.
Qué ver en Espinama
Las casas y casonas es lo mejor de Espinama, algunas de ellas convertidas en casas rurales como en muchos lugares de Cantabria.
Como todos los pueblos de Camaleño, permanece casi inalterado su aspecto medieval y la conservación es muy buena. Las casas están hechas de piedra y los tejados con la teja roja característica. Tienen también corredores donde cuelga la ropa secándose al sol que le da un aspecto entrañable.
Los hórreos. Hay muchos hórreos en Cantabria y en Asturias. Son unos habitáculos que eran construidos para almacenar la comida y están sostenidos sobre patas de madera (de 4 a 6, según gustos).

Hay también una iglesia del año 1700 que merece un vistazo.
Los paisajes y la naturaleza casi salvaje que rodea a la comarca es uno de los signos distintivos de Cantabria.
Bajando de Fuente Dé, podemos verlo: Desde Pido hasta Cosgaya o al mismo Potes, no hace sentir los parajes de Picos de Europa.
Gastronomía 
Cuando se baja de Fuente Dé, todo
el mundo quiere comer y Espinama es un buen sitio. Hay varios restaurantes en el pueblo. Nosotros siempre vamos al de Vicente Campo. Tiene también un altillo en la parte de arriba donde podéis comer los famosos Quesucos de Liébana o el cocido lebaniego.
También hay que destacar que esta zona es muy conocida por su Orujo y hay varias empresas que se dedican a ello.
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